viernes, 16 de enero de 2015

Hora Santa en adoración y reparación al Sagrado Corazón de Jesús


         Inicio: ofrecemos esta Hora Santa y el rezo del Santo Rosario, al Inmaculado Corazón de María, y por su intermedio, queremos reparar por los sacrilegios, ultrajes e indiferencias, con los cuales son ofendidos los Sacratísimos Corazones de Jesús y de María.

         Oración inicial: “Dios mío, yo creo, espero, te adoro y te amo. Te pido perdón, por los que no creen, ni esperan, ni te adoran, ni te aman” (tres veces).
         “Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente y os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, de Nuestro Señor Jesucristo, Presente en todos los sagrario del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias, con los cuales Él mismo es continuamente ofendido. Por los infinitos méritos de su Sacratísimo Corazón y los del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores. Amén”.

         Canto inicial: “Sagrado Corazón, eterna alianza”.

         Inicio del rezo del Santo Rosario meditado. Enunciación del Primer Misterio del Santo Rosario (misterios a elegir).

         Meditación

         Sagrado Corazón de Jesús, circundado de gruesas y filosas espinas: cada espina es un pecado nuestro, de pensamiento, palabra, deseo y obra; ten piedad de nuestra debilidad, perdona nuestros pecados, apiádate de nosotros, danos la gracia de la perfecta contrición del corazón, para que ya no te lastimemos más tu Sagrado Corazón, para que no continuemos desgarrando tu Sagrado Corazón con nuestras iniquidades. Amén.



         Silencio para meditar.

         Padre Nuestro, Diez Ave Marías, Gloria.

         Enunciación del Segundo Misterio del Santo Rosario.

         Meditación

         Sagrado Corazón de Jesús, que ardes en el Fuego del Amor Divino, el Espíritu Santo; las llamas del Amor de Dios te consumen y Tú deseas comunicar ese Ardor de Amor a todos y cada uno de nosotros; oh Sagrado Corazón de Jesús, haz que nuestros corazones, fríos y duros como la roca, sean como la hierba seca, que ardan al instante, al contacto con las Llamas de tu Amor, en el momento de la comunión. Amén.

Silencio para meditar.

         Padre Nuestro, Diez Ave Marías, Gloria.

         Enunciación del Tercer Misterio del Santo Rosario.

         Meditación

         Sagrado Corazón, que viertes por la herida de tu Corazón traspasado, el Agua que purifica y la Sangre que santifica, inunda nuestras almas y a toda la humanidad con el torrente inagotable de tu Divina Misericordia y haz que todos los hombres vivamos bajo los rayos que brotaron de tu Corazón traspasado; haz que experimentemos, oh Jesús, a cada instante que pasa, una sed ardiente de tu Divina Misericordia y que nada deseemos sino solo el Amor de tu Sagrado Corazón y que si algo amamos fuera de Ti, que sea para Ti, en Ti y por Ti; haz, oh Jesús, que toda nuestra vida transcurra, en el tiempo y en la eternidad, sumergida y amparada en los rayos de tu gracia y de tu Amor, brotados de tu Sagrado Corazón. Amén.

Silencio para meditar.

         Padre Nuestro, Diez Ave Marías, Gloria.

         Enunciación del Cuarto Misterio del Santo Rosario.

         Meditación

         Sagrado Corazón de Jesús, que nos muestras la cruz en tu Corazón y con esto nos indicas que no hay otro camino para ir al cielo que no sea tu cruz: danos la gracia de amar la cruz con tu mismo Amor; danos la gracia de abrazar la cruz de cada día y de llevarla en pos de Ti, para que siguiéndote a Ti por el Camino Real del Calvario, seamos crucificados junto contigo y así muramos al hombre viejo, para que nuestras pasiones queden crucificadas en Ti, para que en Ti, muertos al hombre carnal y terreno, renazcamos al hombre nuevo, el hombre que vive la vida de la gracia, el hombre que se alimenta del Pan de ángeles, el Pan que contiene el Amor de tu Sagrado Corazón, la Eucaristía. Amén.

Silencio para meditar.

         Padre Nuestro, Diez Ave Marías, Gloria.

         Enunciación del Quinto Misterio del Santo Rosario.

         Meditación

         Sagrado Corazón de Jesús, Tú nos diste a tu Madre desde la cruz; danos la gracia de ser como niños pequeños, recién nacidos a la vida de la gracia, para que Ella nos estreche en su Inmaculado Corazón y nos comunique el Amor y la vida que en él se contiene, y así, vivificados con su vida y llenos del Amor que hay en este Corazón Inmaculado, tomaremos de su vida y de su Amor, y seremos capaces de amarte, no ya con nuestro pobre y egoísta amor, sino el Amor de María, tu amantísima Madre; un Amor que es el mismo Amor Divino, el Espíritu Santo. Amén.

       Oración final: “Dios mío, yo creo, espero, te adoro y te amo. Te pido perdón, por los que no creen, ni esperan, ni te adoran, ni te aman” (tres veces).
         “Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente y os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, de Nuestro Señor Jesucristo, Presente en todos los sagrario del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias, con los cuales Él mismo es continuamente ofendido. Por los infinitos méritos de su Sacratísimo Corazón y los del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores. Amén”.

         Canto final: “Plegaria a Nuestra Señora de los Ángeles".


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