viernes, 2 de diciembre de 2011

Hora Santa Reparadora para Navidad


Querido Jesús Niño, te rogamos por todos aquellos que en estas Navidades estarán interesados solamente en comer y en festejar mundanamente, pero se olvidarán de ti en la Eucaristía. Te pedimos por todos aquellos que en la Noche en que recordamos tu Nacimiento se olvidarán que la Fiesta principal es la Santa Misa de Nochebuena, y se irán a festejar una fiesta que nada tiene de cristiana.

Querido Dios Hijo, que vienes a nosotros en Navidad como un Niño, para que no tengamos miedo de acercarnos a ti, porque nadie tiene miedo de acercarse a un niño, te suplicamos por los que están extraviados en la oscuridad del mundo, aturdidos por la música estruendosa e indecente que resuena en sus oídos, y no les deja darse cuenta que tú en el pesebre eres la luz del mundo, y que la música más hermosa que pueden escuchar es tu Palabra, que da la vida eterna.

Querido Dios, que tienes corazón de Niño, te pedimos por todos aquellos que, en vez de preparar sus corazones por la oración, la penitencia, el ayuno, la mortificación y las obras buenas, convirtiéndolos en nuevos Pesebres de carne, para que Tú nazcas en ellos, convierten en cambio sus tristes corazones en cuevas oscuras y malolientes, llenas de pasiones desordenadas, y frías porque no hay amor ni a Dios ni al prójimo, y así, en vez de recibirte a Ti, para que nazcas en ellos, hacen de sus corazones guaridas de lobos y serpientes.

Querido Jesús Eucaristía, a quien María Santísima entregó como Pan de vida eterna en Belén, hoy venimos a implorar tu misericordia por todos los ateos, por todos los que no creen en Dios, para que abran los ojos del alma y te descubran en la Creación, en la noche tapizada de estrellas, en el corazón de las almas puras y sencillas.

Sagrado Corazón Eucarístico del Niño Jesús, venimos a reparar por todos los que no creen, ni esperan, ni te adoran, ni te aman. Queremos darte nuestro amor y nuestra adoración por todos aquellos que se olvidan de Ti, o que te desprecian, o que prefieren sus mezquinas diversiones a estar un rato contigo. Te ofrecemos nuestro amor en reparación por los niños, jóvenes y adultos que en vez de adorarte en la Eucaristía y en vez de asistir a Misa el domingo, te dan la espalda y se van lejos de ti, engañados por los falsos atractivos del mundo, el deporte, el cine, la televisión, la política, el dinero.

Sagrado Corazón Eucarístico del Niño Jesús, te pedimos por todos aquellos que se interesan por adquirir sabidurías del mundo y por estudiar la ciencia y la tecnología, pero no se interesan por adquirir la sabiduría que proviene de ti, la única necesaria para salvar el alma. Ilumínalos con el Espíritu Santo, para que investiguen tus milagros y así descubran los Misterios Divinos de tu Sagrado Corazón, que se entrega en el Pesebre de Belén, en la Cruz y en la Sagrada Hostia.

Corazón amado de Jesús Niño, ven pronto a los corazones de tus hijos, que se han dejado extraviar por las tinieblas del mundo, han cubierto de barro sus corazones y se han alejado de tu Misericordia y andan extraviados y confundidos, pensando que Navidad es para comer y celebrar sin acordarse de Ti. Llámalos, con tu sonrisa de Niño en Belén, y con la fuerza de tu Sangre derramada en la Cruz, para que vuelvan pronto al redil y transformados por tu gracia en hombres nuevos, te alaben y glorifiquen en el Pesebre y en la Eucaristía y te adoren en el tiempo y en la eternidad en los Cielos.

Escucha nuestros ruegos, querido Corazón del Niño Jesús, y concede la gracia de la fe a quien no cree en ti. Te ofrecemos lo poco que somos y lo que tenemos; te ofrecemos las mortificaciones que podamos pasar, pidiéndote la gracia de la conversión para nuestros seres queridos que no creen en ti, y para todos los que en el mundo viven alejados de ti.

Corazón doliente de Jesús, nos unimos a tu Pasión en este día Viernes, día de tu dolorosa muerte en cruz, y en tu honor te hacemos esta promesa de amor: te prometemos recordarte los Viernes, rezando el Rosario y haciendo adoración delante de tu Presencia sacramental; te prometemos ser tus cireneos, que te ayuden a llevar tu Cruz y te alivianen su enorme peso; como la Verónica, queremos enjugarte tu Divino Rostro sufriente, cubierto de sangre y sudor; te prometemos ser como Juan, que estuvo al pie de la Cruz mientras morías de amor por nosotros, y estar al pie de la cruz hasta el día en que nos llames ante tu Presencia, de esta vida al Cielo; te prometemos darte el agua fresca de nuestra adoración, para calmar un poco tu sed de almas; te prometemos ser tus súbditos, tus siervos.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Dios, Padre eterno, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, Hijo del Eterno Padre, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, de Majestad infinita, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, Templo Santo de Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, Tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, hoguera ardiente de Amor infinito, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, lleno de bondad y de Amor, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, Rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, en quien están todos los tesoros de la Sabiduría y de la Ciencia, ten piedad de nosotros.

Corazón del Niño Jesús, paciente y de mucha Misericordia, ten piedad de nosotros.

V. Niño Jesús, manso y humilde Corazón.

R. Haced nuestro corazón semejante al vuestro.

Oración

Omnipotente y Sempiterno Dios, mirad al Corazón de vuestro amadísimo Hijo y a las alabanzas y satisfacciones que os dio en nombre de los pecadores, y conceded propicio el perdón a los que imploran vuestra Misericordia, en Nombre de vuestro mismo Hijo Jesucristo, que con Vos vive y reina en unión con el Espíritu Santo, Dios por todos los siglos. Amén.

Consagración al Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, heme aquí postrado ante vuestra Divina Presencia para adoraros, alabaros y glorificaros porque sois el Emmanuel, Dios con nosotros, que viniste como Niño en Belén, y te quedas oculto bajo el velo sacramental en la Eucaristía.

Sagrado Corazón del Niño Jesús, ante quien los pastores se postraron para adoraros en Belén, heme aquí postrado ante vuestra Divina Presencia para adoraros y consagraros todo mi ser para que toda mi vida sea un himno de adoración a vuestra Real Majestad.

Sagrado Corazón del Niño Jesús, heme aquí postrado ante vuestra Divina Presencia para consagraros mi corazón, corazón que es transverberado por la lanza encendida de vuestro Santo Amor.

Sagrado Corazón el Niño Jesús, heme aquí postrado ante vuestra Divina Presencia para consagraros mis sentidos; ojos que os han de ver en la Hostia Santa, oídos que han de escuchar vuestros susurros de Amor, olfato que ha de extasiarse con el olor de vuestro exquisito perfume, boca que ha de abrirse a la alabanza, gusto que ha de saborear vuestro Sagrado Cuerpo en el Manjar de Ángeles y tacto que ha de palpar porque vuestro Sagrado Corazón palpita de Amor en vuestro Santo Tabernáculo. Amén.

(Adaptado del libro: “Apostolado de Reparación” de Agustín del Divino Corazón)

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